La Guerra de las Encuestas

Estamos exactamente a un mes de las elecciones presidenciales y todo parece indicar que la atmósfera se está caldeando.

Y mientras que por un lado el movimiento #Soy132 agarra fuerza, por el otro las encuestas se han transformado en la nota y se han prestado a todo tipo de especulaciones.

Mientras que las encuestas realizadas por Milenio-GEA ISA y El Sol de México-Parametría marcan un escenario muy similar con Enrique Peña Nieto a la cabeza superando por alrededor de 20 puntos a Josefina Vázquez Mota y a Andrés Manuel López Obrador (ambos en un estira y afloja muy parejo), la que dio la nota fue la publicada por el diario Reforma.

Según una encuesta realizada por el diario los números son completamente diferentes: Mientras que el candidato del PRI tiene un 38% de la preferencia electoral, AMLO se ubica a la alza en el 34% mientras que la candidata del PAN bajó al 23%.

Otra de las cosas que quedan muy claras en el gráfico comparativo con ejercicios de los meses anteriores, es que tanto Josefina como Peña Nieto mantienen una clara tendencia a la baja mientras que López Obrador continúa un acenso con el que ya superó unos 12 puntos en tan sólo dos meses.

¿Qué es lo que está pasando?

Creo que ambas encuestas (la de Milenio y la de Reforma) están hechas con seriedad; lo interesante de la primera es que no es el resultado de un ejercicio mensual, si no una labor en la que diario genera resultados. En su página es posible ver los resultados y como se han comportado estos a lo largo de toda la campaña.

Por su parte Reforma siempre ha elaborado estudios de gran calidad; de hecho este grupo editorial siempre ha estado a la vanguardia en este tema.

¿Existe la posibilidad de que haya “cuchareo”, “cochupo”,  “compra de resultados” u otro tipo de tranza a la hora de realizar una encuesta?

Por supuesto que existe, sin embargo aquí están en juego muchas cosas: desde el prestigio de la casa encuestadora o diario hasta la precepción de lo que en realidad pasa por la cabeza de los electores.

El argumento de que las encuestas están manipuladas siempre se me ha hecho un poco tonto ya que, manipulación o no, la gente va a salir a votar por SU candidato, no por el que la encuesta dice. Inclusive pienso que el hecho de poner a un candidato con mayores preferencias con números bajos puede promover que la gente indecisa salga a apoyar al “caballo negro”.

A final de cuentas las elecciones serán el “Gran Encuestador”; la palabra final de los ciudadanos sobre a quien prefieren que gobierne este país.

Como ya lo dije aquí; lo que necesitamos son ciudadanos que salgan a comprometerse y comprometer a las autoridades a que las elecciones sean parejas y transparentes.

A final de cuentas, dentro de un mes, sabremos cuales fueron los estudios que realmente señalaron las preferencias y quienes pecaron de “mal hechos” o de plano de “tranzas”.

Por cierto, en todas las encuestas referidas, siguen manejando con muy bajo perfil un simple hecho: alrededor del 20% de los electores en potencia, se han manifestado como “indecisos”. Es aquí donde se definirá la elección de 2012.