¿Dónde diablos está Azerbaiyán?

Háganme un favor y sigan esta liga para ir a ver el mapa de Azerbaiyán.

¿Ya?

La cosa es que para empezar, es lo que tuve que hacer para recordar donde diablos estaba exactamente el dichoso país que tiene el tamaño del estado de Jalisco, con unos 10 millones de habitantes, y que podría romper relaciones con nosotros debido a una falta absoluta del sentido histórico por parte de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México.

El caso es que la embajada de Azebaiyán se pusieron con una lana para rehabilitar un pedazo del parque de Chapultepec y a cambio nos pasaron una estatua para ponerla ahí.

El conjunto arquitectónico incluye un mapa de Azerbaiyán (que parece una enorme palomita de maíz) así como la estatua de Heydar Aliyev que es precisamente el problema:

Azerbaiyan fue una de las repúblicas integrantes de la Unión Soviética, ente con un muy dudoso récord de respeto a los derechos humanos a lo largo de su historia; El tal Aliyev fue primero secretario del Comité Central del Partido Comunista local que, durante sus “campañas” en contra de la corrupción, desapareció de manera conveniente a varios críticos del régimen .

Luego, ya en épocas de la Perstroika en donde la URSS se desmenuzó se vio muy hábil al quedarse con una serie de funciones de primer nivel para terminar como presidente de Azerbayán, puesto que ocupó hasta su muerte en 2003.

En su curriculum se encuentran logros como el haberse asociado con la mafia local para asentar su poder y participar en negocios ilegales, como sacar de contrabando caviar del país o ir a reprimir minorías armenias.

Es de esa finísima persona la estatua de Chapultepec: un dictadorsete de país centroasiático con motes de deidad y con una carencia absoluta de respeto a los derechos humanos.

Ahora, el gobierno de Azerbayán amenazó con romper realciones con nuestro país en caso de que les regresemos la estatua de tan “ilustre” personaje.

Esa es la razón por la que les hice ir a Google Maps a ver el mapa de Azerbaiyán.

No se como esté la balanza comercial con Azerbaiyán, sólo que su economía se basa en el petróleo y el caviar así que no creo que tengamos muchos nexos comerciales con ellos.

De la misma manera tampoco creo que vayamos a tener un problema de tipo militar ya que fuera del mar Caspio, que sólo es un lago muy grande, el país no tiene salida al mar por lo que una invasión azerbaiyana por hacerle el feo a su dictadorcete no es motivo de preocupación.

Así que, señor Ebrars (y si no le alcanza el tiempo), señor Mancera, a la basura con la estatua del mono ese. Véndanla al kilo (el bronce es muy caro) y olvídense del asunto; lo que menos nos hace falta es tener imágenes de dictadores de pacotilla y si de plano nos cobran la lana invertida en el parque, pues búsquense la ayuda de otro país que nos pueda mandar la estatua de un científico, artista, estadista o filántropo.

Es preferible a la del gorila Aliyev.

Foto: tm-tm via photopin cc