To 3D or not to 3D

Lentes 3DEsta es una discusión que ya he tenido con muchas personas; desde simples mortales –como yo- que simplemente gustan un poco de cultura pop de vez en cuando, hasta expertos y sesudos analistas del cine y la tecnología:

¿Tiene futuro el 3D?

Me refiero por supuesto, a todo lo que tenga que ver con la dichosa tercera dimensión en medios audiovisuales: desde salas de cine hasta teléfonos celulares; desde carísimos equipos de televisión hasta cámaras especiales.

Aunque no lo crean, la idea de hacer películas en tres dimensiones no es nada nuevo bajo el sol; desde los años 50 cuando se empieza a experimentar con la tecnología 3D (de ahí viene la idea de los anteojos con lentes de diferente color) y a lo largo de la historia del cine ha tenido diversas “ reencarnaciones”.

Ahora, con las modernas tecnologías, tanto de filmación como de proceso de imágenes, hemos tenido un renacimiento que ya va para varios años; hemos visto desde películas hechas de manera expresa para ser vistas en 3D (como “Avatar”) hasta otras que simplemente han sido adaptadas; el reestreno de Titanic en tres dimensiones viene a ser un muy buen ejemplo de esto.

Quizá el mayor punto en favor de esta tecnología sea el efecto de profundidad de campo; éste hace algunas tomas, sobre todo en películas de acción, muy espectaculares ya que prácticamente nos “introduce” en la pantalla.

AvatarSin embargo a pesar de esta espectacularidad, son muchos los factores en contra:
Los boletos son más caros, la gente que usa anteojos no puede ver la película de manera cómoda, para algunos el hecho de utilizar lentes especiales es una verdadera molestia además de que a otras personas le causan desde mareos hasta francas migrañas.

Esto es en cuanto a la simple experiencia de asistir a un cine en 3D sin embargo la lista de “contras” por parte de los expertos del cine son muchas:

Para empezar las películas en 3D son oscuras; si uno compara la misma película en formato normal notará que es mucho más luminosa y que los colores son más vivos. Otro factor es el del simple contenido: no todas las películas ameritan la tercera dimensión ya que no todas son de acción (¿se imaginan una película de Woody Allen en 3D?).

Finalmente, dentro del rango de ciencia cinematográfica, muchos directores se están yendo por el lado de la espectacularidad visual y se olvidan de la verdadera alma del cine: una buena historia.

Lo interesante de esta nueva oleada de medios en 3D es que por primera vez en la historia contamos con la capacidad de poder ver los contenidos de nuestros dispositivos en tres dimensiones. Ahora es posible disfrutar del 3D en la sala de nuestra casa y los contenidos no tienen que haber sido (en algunos casos) diseñados de esa manera.

Niños 3DAunque hay otro tipo de dispositivos, como teléfonos, el corazón de esta nueva ola es la televisión. Ya es posible adquirir equipos con tecnología 3D sin embargo estos también presentan una serie de desventajas que los usuarios han manifestado.

Para empezar, el precio. Los equipos con esta tecnología son mucho más caros que los normales, y como ocurre en países como México (que vivimos una realidad “periférica”) los contenidos son pocos y también caros.

El siguiente inconveniente son los lentes de los cuales existen dos grandes tipos (según marca y tecnología): los activos y los pasivos. Los primeros son más caros y tienen el problema que, para invitar a los amigos a ver la tele, es necesario adquirir más con el consiguiente desembolso. Ambos tipos tienen el gran inconveniente de sus primos del cine: la gente que no está acostumbrada a usar anteojos los encuentra incómodos y latosos.

Lo más curioso del tema es que parece que ya vivimos, por lo menos a nivel equipos para el hogar, el “pico” del furor 3D; ahora tanto en la publicidad como en tiendas, los equipos de estas características parecen haber abandonado el rol principal y están relegados a “puestos secundarios”.

¿Qué va a pasar?

Pues tal vez no sea tan difícil predecir el futuro de la tecnología 3D.
A nivel cinematográfico, no van a dejar de producir cintas con esta tecnología, pero lo más seguro es que estas sean “mas contadas” y dirigidas a un público más específico; la tendencia de espectadores para películas en tres dimensiones en Estados Unidos ha ido a la baja, aunque algunos lo atribuyen a que la gente, por la crisis económica, prefiere no gastar en 3D.

Gadgets 3DDonde creo que realmente va a desaparecer es en los dispositivos de casa; la tendencia de venta de estos equipos ya ha pasado por un “pico” y la verdad es que no se ve un verdadero interés por parte del grueso de los posibles consumidores.

El 3D llegó de nuevo, en cierta manera, como una moda y, como tal, podríamos verla decaer una vez más para que tal vez dentro de algunos años (o décadas) la veamos renacer del lado de otra tecnología.

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